Lleva este nombre por haber sido creado precisamente en la población de Cucunubá – Cundinamarca y se juega principalmente en el antiplano cundiboyacense. Dicho juego se dice proviene de las culturas precolombinas.

Se practica con bolas o canicas de vidrio, metal o mararayes (mini cocos) o “garbinches” los cuales son lanzados a determinada distancia, contra un tablero el cual tiene agujeros con distintos valores, siendo el orificio del centro el que tiene mayor puntaje. El juego consiste en demarcar una distancia de 2 o tres metros y realizar lanzamientos sobre una superficie plana o sobre un piso plano, con lanzamientos similares al bolo.

El tablero está sostenido por dos tablas laterales que se abren en forma de ángulo para permitir el paso de las bolas o canicas lanzadas por el jugador.

Reglas

En principio se establecen dos equipos o dos contrincantes los cuales pueden tener 1 o varias canicas o mararayes, se acuerda el número de lanzamientos y el equipo que haga mayor cantidad de puntos después de las diferentes rondas será el ganador.

Se puede jugar por equipos o de forma individual,