La arepa es, ni más ni menos, el pan de los Andes. Hablar de ella es referirse a la historia del maíz, que nos llegó de Mesoamérica unos dos mil años antes de que Jesucristo decreciera   el pan a sus discípulos para instaurar la comunión. Para hablar y saber más sobre la Arepa Boyacense, es necesario emprender un viaje a un pueblo muy hermoso, llamado Ramiriquí, este municipio, perteneciente al departamento de Boyacá, que lleva en su historia todo un bagaje agrícola, se ha convertido en la casa de un producto sin igual conocido como: “La Arepa Boyacense”.

La arepa es, ni más ni menos, el pan de los Andes. Hablar de ella es referirse a la historia del maíz, que nos llegó de Mesoamérica unos dos mil años antes de que Jesucristo decreciera   el pan a sus discípulos para instaurar la comunión.

 Para hablar y saber más sobre la Arepa Boyacense, es necesario emprender un viaje a un pueblo muy hermoso, llamado Ramiriquí, este municipio, perteneciente al departamento de Boyacá, que lleva en su historia todo un bagaje agrícola, se ha convertido en la casa de un producto sin igual conocido como: “La Arepa Boyacense”.

Una mezcla entre harina de maíz, mantequilla, huevo, cuajada campesina (Queso fresco, carente de sabor, típico de los campos colombianos) la paciencia y el amor de los ramiriquenses, se convierten en los ingredientes claves, para la preparación de este magnífico producto.

El toque mágico de la Arepa Boyacense, viaja con su tradición, con su folclor y es por eso que Ramiriquí le rinde homenaje a este producto, cada diciembre en el Festival del Sorbo y de la Arepa, un evento gastronómico por excelencia, que atrae al turismo, por la belleza de sus paisajes, el calor de su gente y las delicias gastronómicas de este destino imperdible de la región de Boyacá.

En Boyacá, la Arepa boyacense, acompaña los desayunos, los almuerzos, la cena, y a la famosa “Merienda” una comida ligera, que en nuestro país suele contener un Bocadillo o Amasijo y se acompaña con Café, Chocolate de taza o Aguapanela. Este producto se consigue en todo el territorio nacional, y se consume en todas las clases sociales. Por eso resulta ser una excelente idea, degustar de esta maravillosa preparación si importar la hora o el día.

Texto de: Gabriela Reyes